Y sucedió...
algo me obligó a darme la vuelta y ahí estaba, como si me hubiese seguido... flaquito, patitas largas, orejoncito, un joven zorro en la penumbra, a menos de 1 metro. Al mirarlo, por un segundo él hizo un gesto de darse la vuelta e irse, pero cambió de opinión y por unos segundos nos quedamos ahí mirándonos, él ahí parado frente a mí, sin miedo, con curiosidad quizás, y luego simplemente se marcho escabulléndose por unos arbustos. Que tengas un larga vida zorrito, plena de aquellas cosas que hacen una buena vida de zorro.
extrañamente para Fermin los zorros son invisibles...
Lo mágico también, es que estos dibujos los hice antes de salir a la calle....
extrañamente para Fermin los zorros son invisibles...
Lo mágico también, es que estos dibujos los hice antes de salir a la calle....


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