Mangos y cosas

Ayer me puse a pensar en las cosas que he ido dejando por ahi. Libros, musica, collares, ropa, muebles. En medio de muchas mudanzas, siempre habia clasificado mis pertenencias en 3 grupos: lo que era imprescindible llevar conmigo, lo que guardaria para despues buscarlo o recuperarlo y lo que regalaria o botaria o venderia. Las cosas del segundo grupo, aquellas que guardaria para luego, son el "problema". Son aquellas cosas que de alguna manera marcan que estuve en determinado lugar; siendo realistas tal vez no las recupere nunca y por momentos me causan cierta intranquilidad porque es como dejar cabos sueltos por ahi. Por otro lado si he podido vivir tanto tiempo sin ellas, quiere decir que no las necesito. Muchas cosas estan guardadas en casa de mis padres, la cual es un puerto seguro y se que puedo ir y verlas y tal vez algunas traer conmigo. Pero algunas no puedo traer,  como la mesa de la cocina de mi abuela, con la marca de tinta china de cuando mi mami era niña y hacia sus tareas. Me gustan las mesas de cocina que se van manchando, esas manchas no son suciedad, son huellas que vamos dejando. En otro pais tengo cajas y cajas con libros, muchos de arte, pero extraño una enciclopedia de ciencias naturales la cual tenia desde que era niña. 
Quizas es tiempo de comenzar a recuperar algunas cosas y atar esos cabos sueltos. 
Hoy compre por primera vez un mango, o manga. Hasta hoy no habia querido comprar esta fruta, no lo se explicar muy bien, para mi el mango es la fruta del tropico por excelencia y sentia que algo iba a perder comiendo un mango comprado en alemania, traido de quien sabe donde. Es como que no se si tiene chiste comer mango sin ver los mangales, despues de una lluvia o ventolera ver los mangos aun verdes en el piso y la inmensa sombra que dan los arboles de mangos en los dias de sol. 
Bueno, es una nostalgia sana. Y aun tengo que decidir como voy a comer este mango, este primer mango en Berlin y por cierto, hoy cumplimos 2 años que salimos de Bolivia y llegamos aca.
Los dibujos de hoy, son del S Bahn.








Comentarios

  1. dos años que horror! como vuela el tiempo y yo hasta ahora no te fui a visitar!!!
    e.

    ResponderBorrar
  2. Uff, inquieta esas cosas que uno piensa volverá a buscar; cuando no están en lugar seguro, es mejor olvidar. En una mudanza apresurada dejé a un buen amigo mi ¨Enciclopedia de las cosas que nunca existieron¨, la extraño tanto...

    ResponderBorrar
  3. No entiendo el motivo, pero me ocurre lo mismo con los mangos en NY. Me intimidan. Tengo la impresión que no tendrán el sabor que conozco sino la insipidez de sus frutillas enormes y sus melones aguados. Ni me animo a tomar los néctares de esta fruta porque sé que son totalmente artificiales.
    What's up with the mangoes?

    ResponderBorrar

Publicar un comentario